Julio Cuesta, el primer transexual en ver reconocida su identidad a partir de la ley de identidad de género

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El martes 10 de abril recogió en el registro civil de valencia su nuevo certificado de nacimiento acompañado de su madre, la coordinadora general y el secretario de organización de Lambda Luisa Notario y José Fco. de Lamo, y el coordinador del área transexual de la FELGT Àlec Casanova.

 

12-abr-07. Informa: Lambda


Julio Cuesta Bernal, activista del Grup d'Identitat de Gènere i Transsexualitat del Col·lectiu Lambda, inició su batalla vital por el reconocimiento de su propia identidad hace más de 25 años; la batalla legal hace 5 años, y ahora culminará gracias a los derechos que le reconoce la reciente Ley de Identidad de Género aprobada en el Congreso de los Diputados. Ésta es la norma que reconoce a las personas transexuales el derecho a cambiar en el Registro Civil la mención de su sexo y nombre sin necesidad de someterse a la cirugía de reasignación sexual.

El caso de Julio Cuesta Bernal demuestra que esta ley es una cuestión de derechos humanos. Hace 15 años, una negligencia médica le mantuvo un mes en coma y truncó para siempre la posibilidad de someterse a la cirugía de reasignación sexual, ya que se ponía en serio peligro su propia vida. Este hecho imposibilitó el cambio de la mención de sexo y nombre en sus documentos, al no existir una ley que le reconociera este derecho y, como ha manifestado el mismo Julio Cuesta en reiteradas ocasiones: "no estoy dispuesto a morir para que en mi lápida ponga Julio Cuesta Bernal". 

Su capacidad de lucha y el incondicional apoyo de sus padres le llevó a iniciar una batalla para acabar con la discriminación legal a la que estaba sometido y conseguir su derecho a reflejar su identidad en los documentos oficiales. La sección octava de la Audiencia de València rechazó la petición del cambio de sexo y de nombre en segunda instancia para figurar como masculino alegando que "la ley exige de forma obligatoria una transformación física total y que se le haya implantado los órganos sexuales semejantes a aquellos que corresponden al sexo que emocionalmente siente como propio". En estos momentos su caso estaba en el Tribunal Supremo, ya que presentó un recurso de casación para que se tuviera en cuenta la circunstancia de su delicada salud.

Gracias a la Ley de Identidad de Género, Julio verá regularizada su situación. Según ha afirmado "por primera vez podré votar con un DNI que refleja mi verdadera identidad". 


Sobre Julio Cuesta

Nació en Valencia hace 50 años.

Hace más de 30 años inició una batalla vital para modificar su cuerpo para adaptarlo al sexo con el que se identificaba.  

El proceso médico lo inició en Madrid. Durante cuatro años estuvo visitando a un psiquiatra que certificara que estaba sano para poder iniciar el proceso de reasignación sexual que masculinizara su cuerpo.

Paralelamente al inicio del proceso con la hormonación, un problema en la rodilla le hizo entrar en un quirófano pero el anestesista cometió una negligencia y al no subirle el oxígeno al cerebro, estuvo en paro cardíaco varios minutos y un mes en coma. Inicialmente, los informes médicos no eran muy optimistas y diagnosticaron que se quedaría en estado vegetativo. Con el paso del tiempo, las consecuencias de aquella negligencia se quedaron latentes en el cuerpo de Julio provocándole una discapacidad del 79% que incluyen mioclonias, ve las imágenes en movimiento y las lesiones cerebrales le afectan en la coordinación de movimientos . Dada la situación, el proceso de reasignación sexual se vio interrumpido durante el tiempo que duró la recuperación de Julio y su precario estado de salud le impedía volver a entrar en quirófano ya que ponía en peligro su vida, por lo que se truncó para siempre la posibilidad de realizar la cirugía genital y por lo tanto, modificar su nombre y DNI.

No existía una ley que permitiera poder realizar esta modificación e inició un proceso legal para terminar con la discriminación legal a la que estaba sometido. Para ello solicitó los servicios de una abogada de oficio. La sección octava de la Audiencia de València rechazó la petición del cambio de sexo y de nombre en segunda instancia para figurar como masculino alegando que "la ley exige de forma obligatoria una transformación física total y que se le haya implantado los órganos sexuales semejantes a aquellos que corresponden al sexo que emocionalmente siente como propio". Llegaron a realizarle pruebas médicas que certificaran la imposibilidad de realizarse cualquier operación por su estado cerebral ya que el juzgado de primera instancia que examinó la petición de Julio exigió un informe médico más exhaustivo que acreditara su delicado estado de salud por lo que llegó a creer que se estimaría la demanda. Esto no fue así y fue rechazado en segunda instancia por la Audiencia de Valencia.

Sobre si se debería tener en cuenta o no la especial circunstancia en la que se encuentra Julio, el magistrado valenciano del Tribunal Supremo, Francisco Monterde, recordaba que para la doctrina jurisprudencial «resulta imprescindible la supresión de los caracteres sexuales secundarios, la extirpación de los primarios y la dotación de órganos sexuales correspondientes al sexo que emocionalmente sienten como suyo». Según Monterde, «en el estado actual de la doctrina no se accedería a la petición de un cambio de sexo sin la existencia de un órgano masculino, pese a la especial circunstancia de su delicada salud» aunque recordó que «no se le cierra el camino» y que «la doctrina jurisprudencial puede cambiar».

El presidente de la Associació de Juristes Demòcrates, José Antonio Lloret, llegó a manifestar que «aunque estos casos sean singulares y concretos, no deberían estar exentos de regulación y la solución de los aspectos legales, censales y registrales debería ser analizado en las Cortes» y que «estas situaciones deberían contemplarse con profundidad y seriedad para completar el profundo vacío legal que existe al respecto».

En estos momentos su caso estaba en el Tribunal Supremo, ya que presentó un recurso de casación para que se tuviera en cuenta la circunstancia de su delicada salud.

El caso de Julio Cuesta ha servido para concienciar a la sociedad y la clase política de la necesidad de una ley que regulara situaciones como la suya. Ahora, gracias a la Ley de Identidad de Género que se ha aprobado recientemente en el Congreso de los Diputados, Julio ha visto regularizada su situación legal.